Necoclí y Arboletes

Necoclí, considerado uno de los municipios más antiguos de Colombia, sorprende por su ambiente relajado, sus amplias playas de aguas tranquilas y la hospitalidad de su gente. Sin embargo, las playas del casco urbano no son las más bonitas de la región; para encontrar paisajes realmente paradisíacos es necesario continuar hacia el Chocó caribeño, donde la selva se encuentra con el mar en etapas más vírgenes, o desplazarse a otras zonas cercanas del golfo con mayor atractivo natural. Aun así, caminar por el malecón al atardecer sigue siendo uno de los mayores encantos del pueblo: el cielo se tiñe de tonos dorados mientras los pescadores regresan en sus lanchas y la vida continúa sin prisas. Además, cerca de Necoclí hay humedales, manglares y lagunas costeras que permiten observar aves y hacer recorridos en lancha para conectar de manera más profunda con el entorno natural.

A una hora hacia el sur, Arboletes ofrece un paisaje completamente distinto. Su principal atractivo es el famoso volcán de lodo, un cráter natural donde los visitantes flotan sin esfuerzo sobre una mezcla arcillosa conocida por sus propiedades relajantes. La experiencia, entre curiosa y divertida, termina casi siempre en un baño en el mar para retirar el barro mientras se disfruta de la brisa cálida del Caribe. Además, sus playas, aunque más rústicas, son perfectas para descansar en absoluta calma y desconexión.