Bahía Solano, El Valle y PNN Utria

Bahía Solano es el punto más urbano —aunque la palabra “urbano” puede sonar exagerada—. Se puede llegar o de camino marítimo desde Buenaventura (depende de las condiciones del mar) o con avión, ya que el pueblo cuenta con un aeropuerto pequeño. En general es un pueblo costero donde la vida gira alrededor del puerto y la pesca. La mayoría de los viajeros se alojan aquí porque es la base para movilizarse hacia las playas, las cascadas y las zonas de avistamiento de ballenas.

La infraestructura es sencilla, pero suficiente para quien no necesita lujos. Hay una variedad de eco-hostales y hoteles que invitan a quedarse unos días en la tranquilidad del pueblo.

A unos 40 minutos está El Valle, un pueblo aún más pequeño y relajado que se extiende entre el mar y la selva. La playa El Almejal marca el ritmo local: hay surf cuando las condiciones lo permiten, caminatas al caer la tarde y noches en las que solo se escucha el sonido de las olas.
Algunos viajeros llegan por pocos días y terminan quedándose semanas por la calma del lugar. No hay grandes proyectos turísticos, pero sí iniciativas locales que combinan hospedaje, conservación y cultura.

Parque Nacional Natural Utría

El Parque Nacional Natural Utría protege uno de los ecosistemas costeros más diversos y mejor conservados del país. No es un parque para recorrer por carretera ni para visitar de forma masiva. La llegada se hace en lancha y, una vez dentro, lo importante es observar más que hacer: caminar sobre pasarelas rodeadas de manglares, nadar en aguas tranquilas o simplemente mirar el paisaje donde la selva llega directamente al mar. Para muchos viajeros, es uno de los pocos lugares donde realmente se entiende que el Pacífico colombiano es distinto a todo lo que imagina alguien que no lo conoce.