Vía Murillo-Manizales

Un recorrido de alta montaña

La vía que conecta Murillo con Manizales es uno de los trayectos de alta montaña más escénicos de Colombia. Son 83 kilómetros de carretera sin pavimentar que ascienden hasta superar los 4.000 metros de altura, convirtiéndola en una de las vías más altas del país. Su cercanía al Parque Nacional Natural Los Nevados hace que el clima pueda cambiar en minutos: sol, neblina, lloviznas e incluso escarcha en las madrugadas.

Primeros tramos: entre laderas y cultivos

El recorrido inicia entre laderas verdes, cultivos de papa y fincas de montaña que muestran la vida rural del norte del Tolima. Mientras la vía asciende, la vegetación comienza a hacerse más baja hasta que aparecen los primeros frailejones, marcando el ingreso a un ecosistema altoandino único y frágil.

Transición hacia el páramo

Desde este punto, el paisaje se abre hacia amplios valles glaciares y hacia la profundidad del cañón del río Lagunilla, un elemento clave de la geografía local. Las vistas se vuelven más extensas y el ambiente más frío y ventoso, típico de las zonas de páramo.

Miradores y puntos clave del trayecto

A mitad del camino es común encontrar paradas naturales donde los viajeros disfrutan del paisaje: pequeños arroyos que nacen en el páramo, suelos cálidos que muestran la actividad geotérmica y miradores que permiten entender la magnitud del territorio. En días despejados, el Nevado del Ruiz se ve con claridad dominando el horizonte.

Los sectores más altos

En los tramos más elevados, la vía cruza planicies silenciosas donde el páramo se presenta en toda su amplitud. Allí, el frío se intensifica y, con algo de suerte, es posible ver manchas de nieve en las laderas del Nevado del Ruiz. Para muchos, esta es la parte más memorable del recorrido.

Descenso hacia Manizales

La vía comienza luego a descender hacia Caldas, retomando el verde intenso de los bosques altoandinos. El camino se vuelve menos exigente y, finalmente, conduce a la capital caldense después de un recorrido marcado por cambios constantes en clima y paisaje.