Surikí
La Reserva Natural Surikí, ubicada en el municipio de Turbo, en la región de Urabá, Antioquia, es un destino que combina biodiversidad, tradición y naturaleza en estado puro. Este espacio protegido permite a los visitantes explorar humedales únicos donde el agua, la vegetación y la fauna coexisten de manera armoniosa. Sus canales, ríos y bosques inundados son ideales para el avistamiento de especies emblemáticas como el manatí antillano, además de ofrecer la oportunidad de acercarse a las comunidades locales que han vivido en equilibrio con estos ecosistemas durante generaciones.
Naturaleza y biodiversidad en Surikí
La reserva cuenta con bosques inundados, lagunas y canales que conforman un ecosistema único, ideal para observar fauna y flora en su hábitat natural. Durante los recorridos es posible ver monos, aves, reptiles y felinos, así como especies propias de los bosques inundados. Estos ecosistemas reflejan la vegetación en sus aguas y crean un entorno tranquilo y seguro para la observación de animales.
Actividades y experiencias en la reserva
El acceso a Surikí se realiza por vía fluvial, desde el Golfo de Urabá, siguiendo el canal del río León y luego el río Surikí. Los recorridos se hacen en embarcaciones pequeñas y a baja velocidad, permitiendo acercarse a la fauna sin alterarla. Además del avistamiento de manatíes, los visitantes pueden caminar por senderos dentro de la reserva, explorar los bosques inundados y conocer la vida de las comunidades locales.
En los alrededores de la reserva, se pueden visitar fincas con cultivos de plátano, yuca y maíz, donde se explican prácticas agrícolas tradicionales.
Dónde dormir en Surikí
La reserva cuenta con cabañas acondicionadas para alojar a los visitantes en medio de la naturaleza, con espacios diseñados para disfrutar del entorno y los sonidos del bosque, como aves y agua corriente. Estas cabañas ofrecen una estadía cómoda, sin lujo, pensada para la inmersión en el ecosistema y el turismo regenerativo.
Los planes turísticos incluyen transporte fluvial, guía y alimentación, dependiendo del programa elegido, que puede ser un pasadía o varias noches de estancia. Además, la reserva tiene espacios para grupos pequeños o investigadores, e incluso áreas para acampar bajo supervisión, siempre respetando la conservación del lugar.
Conservación y trabajo comunitario
Más allá del turismo, Surikí cumple un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad del Urabá. La reserva está administrada por miembros de la comunidad local que se encargan de proteger y preservar este ecosistema único. Las visitas permiten acercarse a la vida silvestre y, al mismo tiempo, comprender la importancia de la conservación y del trabajo comunitario para mantener el equilibrio de los humedales.




