Rincón del Mar
En la costa caribeña de Sucre, escondido entre manglares y caminos de arena, se encuentra Rincón del Mar, un pequeño pueblo pesquero que poco a poco se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados del Caribe colombiano. Lejos del turismo masivo, este rincón conserva la esencia de la vida costeña: palmeras que se mecen con la brisa, calles de tierra, música a toda hora y el azul intenso del mar enfrente de cada casa.
Las playas de Rincón del Mar son uno de sus mayores tesoros. Son amplias, tranquilas y de aguas claras, perfectas para nadar, relajarse en una hamaca o simplemente ver pasar la vida sin prisa. No hay vendedores insistentes ni grandes complejos hoteleros, solo hostales ecológicos, restaurantes locales y la sencillez de un pueblo que vive del mar.




Pero Rincón no es solo descanso. Aquí también se pueden vivir experiencias únicas en contacto con la naturaleza:
- Snorkeling y buceo en los corales cercanos y en las aguas cristalinas del Archipiélago de San Bernardo, especialmente Isla Tintipán y Múcura.
- Excursiones en lancha por manglares y playas vírgenes.
- Avistamiento de plancton bioluminiscente, una experiencia mágica que solo se puede vivir de noche, cuando el mar se ilumina al moverse.
- Paseos en kayak o paddle board, ideales para explorar la costa en calma.
- Avistamiento de aves, ya que la zona es hogar de especies costeras y de manglar.
- Caminatas por la playa hasta Boca de la Ciénaga o Punta Seca, dos puntos perfectos para desconectarse aún más.
- Talleres culturales con la comunidad, como clases de cocina tradicional o tambores.
Rincón del Mar no pretende ser un destino de lujo, sino un lugar donde el tiempo se vuelve sencillo y la naturaleza marca el ritmo. Es el tipo de destino que se recorre descalzo, donde cada atardecer se convierte en plan y donde la comunidad local es parte fundamental de la experiencia. Quien llega buscando tranquilidad, mar cálido y autenticidad, casi siempre se queda más tiempo del que planeaba.